La vida es un pinche eco

Your life is not a coincidence. It's a reflection of you

Consideré la agresividad en contra de mi persona como último recurso, ya que me encuentro en un proceso de auto-amor. Pero, ¿a quién engaño? Este asunto es necesario sacarlo, para aliviar un poco el pesar emocional, en lo que encuentro el momento y las palabras para hacérselo llegar a mis seres cercanos.
El karma fue algo que siempre vi distante y un poco borroso. Todos sabemos en qué consiste, pero no he conocido a nadie que afirme que éste sea real o que lo haya vivido. Tal vez lo ignoramos normalmente pero en mi caso es la única explicación “lógica” que le encuentro a este embrollo, todo sin fines de victimización y sin minimizar el hecho de que en este cuerpo habita (aún) un ser pendejo que comete errores.

Lo pongo así, de forma resumida y sin dar tantos detalles.
Todo fue relativamente bien entre el 00 y el 09, pero de alguna forma comenzó algo que no estaba bien y yo sabía que no lo estaba. Hablo de cosas mínimas y sutiles que me generaron uno que otro problema, mínimo. Como ejemplo quiero poner las situaciones de pronta respuesta, como el bien y el mal que en sintonía, equilibran el destino.

De acuerdo a mi teoría, mi actual penitencia comenzó en los días soleados de Marzo del 14. Antes de eso mi temor más grande consistía en dejar de ser relevante entre la comunidad estudiantil de aquel entonces, destacando a los personajes que forjaron mi aprecio, admiración y aborrecimiento hacia las figuras jóvenes masculinas. No me arrepiento de aquel acontecimiento, al contrario, creo que ha sido de los aprendizajes más grandes de mi vida pero definitivamente desencadenó una serie de infortunios que estoy pagando actualmente.
Y así fue, tropiezo tras tropiezo. Hasta este punto cualquiera pensaría que todos cometemos errores porque así es el humano por naturaleza, imperfecto, pero mi mérito fue que en todos mis problemas salieron afectadas personas y es ahí donde uno va generando su condena hasta que el día de sentencia llega y tienes que pagar.

No quiero terminar esta entrada así, pero no tengo otra alternativa.

Canción que sabe a 2014, nostalgia, secundaria. Sabe a recesos perdidos, a Ciudad Universitaria, Goethe y Fausto. Pero sobre todo sabe a tiempo perdido y a fracaso.

Te amo, pero no amo las consecuencias.



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